Lo que buscaba fuera,
empecé a sentirlo dentro.
Cuando tenía 28 años, mis dos padres atravesaron un cáncer. Aquello me hizo preguntarme cómo estaba viviendo y qué ocurría conmigo cuando la vida no traía las circunstancias que yo necesitaba.
Empecé a explorar cómo sentir paz, alegría, amor y permiso para disfrutar también en medio de lo que no podía elegir. Ese camino fue pasando por el cuerpo, los sentidos, el movimiento y una relación cada vez más tierna conmigo.
Hoy comparto lo que he vivido y practicado, junto a más de veinte años de trabajo con niños y adultos. Me gusta que lo profundo también tenga juego. Que puedas estar a salvo, respirar y descubrir algo tuyo sin tener que hacerlo bien.
Los caminos que nutren mi acompañamientoDanzaterapia (Danza de la Vida) y coordinación en habilidades psicomotrices. Cosmovisión maya estudiada en Guatemala, masaje abdominal maya, círculos de cacao, música y danza libre. Experiencia en cosmética natural y talleres de autocuidado. Formación como profesora de tantra en curso, con finalización prevista en 2027.